La represa Los Cocos

REPRESA LOS COCOS
La represa Los Cocos (San Lorenzo), se construye tras las iniciativas de Hildebrando Castro Pozo, y de Luciano Castillo Colonna, doctores representantes del departamento de Piura, y que desde el Congreso su lucha fue por lograr hacer realidad obras de desarrollo, como la de irrigar con las aguas del Quiroz, las extensas tierras de Las Lomas, Tambogrande, Sullana y Piura. La obra se inició en el primer gobierno de don Manuel Prado, y continúa con el del General Manuel Odría, en 1951, a través de la firma "Morrindson Knudsen" quien hizo realidad el proyecto merced a un préstamo realizado al Banco Importación - Exportación de Estados Unidos.
Parte del sitio denominado Zamba, lugar donde se ha construido una hidroeléctrica, que es una comprensión del distrito de Paimas y que se encuentra a 610 metros sobre el nivel del mar. En Zamba se represa las aguas que son llevadas por canales y túneles hasta llegar a la represa de San Lorenzo.
La construcción duró 32 meses y costó 175 millones de soles, dándose trabajo a 2,586 obreros, 98 empleados, 47 ingenieros y técnicos peruanos y norteamericanos. El presidente Manuel A. Odría, se encargó de la inauguración en diciembre de 1953, y por lo tanto a partir de ese momento se incorporaron 50 mil hectáreas eriazas a la agricultura con agua permanente, además de diez mil hectáreas existentes. Estas obras constituyeron la primera etapa.

Culminada la desviación se inició la construcción de la represa de "Los Cocos" o de San Lorenzo, en la jurisdicción del distrito de Las Lomas, para poner bajo riego 45 mil hectáreas más de tierras. El reservorio se construyó en el río Chipillico, afluente del Piura, para lo cual se construyó un muro de contención de 57 metros de alto, originándose un embalse de 16 km2 y una capacidad de 258 millones de metros cúbicos de agua.
La represa tuvo una inversión de 200 millones de soles otorgados por el mismo banco. Se inauguró en febrero de 1959, y se vertió 300 metros cúbicos de agua para el valle del Piura, significando una solución a las intensas sequías que caracterizan a la costa norteña.
Una agricultura floreciente y dinámica se observa en territorio piurano, producto de esta obra de desarrollo, y que permitió que campesinos y empresarios agrícolas de Piura, Tambogrande, las Lomas, Sullana, y Paita, obtengan áreas de cultivo. Esta información debe tenerse en cuenta, antes de adoptarse una decisión respecto a la explotación de las minas de Tambogrande, por cuanto, toda la inversión en canales de derivación para mejorar la agricultura regional, sería perjudicada.
