Leyendas, mitos y cuentos
- panchitoucv
- 1 jun 2017
- 10 Min. de lectura

Mitos y Cuentos
Práctica de brujería en Las Lomas
Aparte de las bondades y maravillas de este pueblo, Las Lomas ha sido conocida siempre por la práctica de brujería y la presencia de varios “maestros” y expertos en leer cartas. Los barrios más populares por la presencia de brujas son bellavista y la calle ayacucho sobre todo las cuadras que pertenecen al barrio de nueva esperanza.
Es común en esta zona que cuando hay un familiar enfermo en casa antes o después que lo revisa un médico profesional hacerlo ver por un curandero para confirmar si de verdad la cura es de medicina o si el paciente requiere alguna mesada para espantar los males, igual cuando en la familia las cosas marchan mal se consulta a algún curandero para florecer la casa o descartar la existencia de algún entierro.
Aquí narraremos algunas historias que se cuentan de épocas muy antiguas, incluso algunas contadas por don Agapito Torres y una de sus nietas, para lo cual ha sido necesario ocultar la identidad de varios de los personajes que protagonizan estas historias.
El Perro Plagoso
Según cuenta una de las nietas de Agapito cuando ellos vivían a espaldas del actual templo des distrito y como la crianza de ganado caprino viene de épocas muy antiguas, este señor no podía ser la excepción, pero sucedía durante varios días consecutivos las cabras aparecían mordidas de la matriz o comúnmente conocida como la madre de la cabra, y ya aburrido y sorprendido de esta situación consulto a un curandero para dar solución a este problema. Entonces el curandero le dijo que eso era “cosa mala” para lo cual le dio dos balas que previamente habían sido trabajadas (en la mesa).
Agapito siguiendo las instrucciones del curandero se puso a la expectativa y a altas horas de la noche pudo ver como un perro plagoso que llegaba a comerse únicamente la madre de las cabras, y Agapito aconsejado por su curandero le disparo con las balas que él le había dado originando la muerte del animal.
Sorpresivamente al siguiente día amaneció muerto un señor que vivía en Chipillico, con disparos en los mismos lugares que Agapito le había disparado y según cuentan aquel hombre era un brujo que venía desde ese lugar a hacer daño a Las Lomas.
La pelona
Es muy común escuchar hablar a los antiguos sobre la aparición de una mujer que recorría las calles del pueblo a altas horas de la noche totalmente desnuda y con su cabello largo había delante de tal forma que le cubría el rostro y popularmente llamada la pelona, siendo el destino final de esta mujer el cementerio del pueblo, y como hace varios años atrás las calles de la ciudad no contaban con alumbrado público muchas personas eran asustadas por esta mujer, que debido a la falta de luz solo se apreciaba la silueta que caminaba en la oscuridad.
Cuentan que una vez unos policías que vinieron a trabajar a la comisaría del distrito y hartos de esta situación y de escuchar siempre que la lista de las víctimas de la pelona iba en aumento, planearon una estrategia para confirmar si todo lo que se contaba de este personaje era cierto. El plan consistía en hacer guardia al cementerio para confirmar el momento que la pelona llegaba al cementerio, puesto que pasada las 12 de la noche ya los lugareños no querían pasar por este lugar de miedo a la pelona.
Para sorpresa de estos policías cuando estaban a la expectativa vieron que venían dos mujeres con las características de la pelona con dirección al cementerio, entonces estos señores las dejaron avanzar y las atraparon, las amarraron de las manos y las llevaron a la plaza de armas del distrito para que sean vistas por todo el pueblo (solo les pusieron el cabello hacia atrás para que se les vea el rostro y las dejaron completamente desnudas así como las encontraron) y sientan vergüenza de lo que estaban haciendo. Según contaron estas mujeres hacían esto porque para poder transformarse en animales tenían que dejar la ropa en sus casas y luego ir al cementerio para revolcarse en el suelo y hacer efectiva la transformación, y ya al final de su jornada regresaban al cementerio volvían a repetir el proceso se volvían humanas y caminaban desnudas y con el cabello hacia delante con dirección a sus casas para seguir con su vida cotidiana, también entraban al cementerio para sacar tierra de muerto o cráneos para hacer brujería.
Desde que sucedió este acontecimiento la presencia de la pelona se fue haciendo ajena a los ojos y oídos de los lomeños, aunque se presume que ahora estas mujeres lo hacían con más cuidado porque cuando estas personas hacen pacto con el diablo no pueden dejar de hacer sus prácticas de brujería de lo contrario el diablo los castiga. Así que es muy probable que la pelona se haya terminado con la muerte de estas mujeres llamadas por algunos como las filomenas.
La Pampa de las Brujas
Este lugar quedaba ubicado cerca de lo que es en actualidad el estadio del pueblo, era un lugar de geografía plana y muy limpio, en la cual se revolcaban para transformarse en animales.
Un día cuando la noche se asomaba la noche un señor decidió seguir a una mujer que decían que era bruja para ver como se transformaba en cocha.
Un día la señora salió de su casa con destino a este lugar y el hombre la siguió, cuando vio que llegó al lugar y se desnudo por completo, dejó su ropa a un costado se hecho unos polvos al cuerpo, dijo unas palabras se tiró al suelo para revolcarse y se convirtió en cocha. Pero los antiguos también cuentan que para que las brujas vuelvan a ser humanas tienen que llegar al lugar donde se transformaron y ponerse su ropa que ya la han dejado lista para ponérsela (al derecho).
Y acordándose de esto el hombre agarro la ropa de la bruja, la volteó al revés y se la llevo a su casa, cuando la bruja regresó a ver su ropa para transformarse en persona y regresar a su casa ya no encontró la ropa, entonces empezó a llegar en forma de cocha a la casa del señor que se había llevado la ropa a suplicarle por varios días consecutivos que voltee su ropa al derecho y la vaya a dejar al lugar donde la encontró, y este hombre para darle una lección le decía que no la iba a voltear nunca, hasta que la mujer le juró que no lo volvería a hacer nunca más pero que por favor le de una nueva oportunidad, hasta que el hombre se compadeció y volteó la ropa al derecho y la dejó en la pampa de las brujas y la mujer pudo regresar a la normalidad.
Y así cuentan que varias brujas se reunían en ese lugar especialmente para transformarse en animales.
Matar para ascender
Cuentan que una vez un señor cayó enfermo, que le dolía mucho el estómago y se le hinchó, pero que ningún doctor podía detectar la enfermedad por lo cual ninguna medicina era efectiva para calmar estos dolores, hasta que un día los hijos decidieron ir donde un curandero para que mediante las cartas les diga cómo curar a su papá. Entonces para sorpresa de los familiares el curandero les dijo que su enfermedad era daño y que lo habían hecho ver muy tarde porque el daño ya estaba pasado pero que la persona que le había hecho el mal era alguien muy cercano a la familia y para que ellos mismos comprueben quien era les dio las siguientes pistas:
El último momento de vida del señor le iba a salir una culebra de la boca y una mujer se iba a ir a acostar a los pies del señor y él iba a alcanzar a ver a la persona que le había hecho el daño.
Entonces los hijos dolidos por lo que habían escuchado no les quedo mas consuelo que atender a su padre en los últimos días de vida, siempre a la expectativa de lo que les habían dicho. Cuando un día que el señor estaba muy mal dos de las hijas vieron que de la boca de su padre salió una culebra y se volvió a introducir y a sus pies estaba acostada su nuera y él solo la miro y cerró sus ojos para siempre.
Varios años después de la muerte de este señor, el esposo de aquella mujer que se cree que mató a su suegro cayó enfermo con los síntomas de derrame, inmediatamente los hijos y esposa lo llevaron al hospital para que los médicos le receten medicina y se sane, pero estando en el lugar los doctores les dijeron que ya no podían hacer nada, entonces los hijos y esposa lo han traído a su casa para que pase sus últimos momentos de vida.
Sin embargo los hermanos del enfermo negándose al destino de su hermano lo han hecho ver de un curandero y este les había dicho que su hermano si tenía esperanzas de vivir y que su cura era muy sencilla pero que solo dependía de una persona muy cercana a él. Entonces han realizado una mesada para realizar el trabajo y sanar al enfermo y durante la ceremonia llegó el momento de la limpia y el “maestro” le dijo a la esposa que ella era quien debía limpiar a su esposo, y la señora muy sorprendida se negaba a realizar tal acción y al ver esto los hijos y hermanos se ofrecían como voluntarios para realizar la limpia, pero el maestro decía que eso era inútil que la única persona que podía hacer esta limpia era la esposa, al escuchar esto los hijos empezaron a rogarle a la mama que haga lo que le pedían para salvarle la vida a su papá, entonces la mujer al no encontrar excusas para negarse a hacer lo que le pedían y al ver la insistencia de los demás familiares tuvo que acceder. Y mientras hacía la limpia sorprendentemente el señor se iba sanando y ella iba adquiriendo la enfermedad, entonces el brujo les dijo a los hijos y demás familiares que la señora era bruja y había hecho un pacto con el diablo, para poder tener mas poder debía matar al ser mas querido y por eso le había hecho eso a su esposo y ahora ella iba a morir peor de lo que había planeado para su marido.
El guandú (demonio)
En una de las casas cercana al cementerio del pueblo una familia tenía en el corral de la casa una planta de tamarindo.
Un día uno de los hijos del dueño salió al corral de la casa y vio en la planta de tamarindo un mono de cintura muy fina o como dicen los antiguos que se le arrancaba la cintura de flaco y de ojos rojos como si les brotara fuego, después de este suceso el joven empezó a convulsionar y quedó casi mudo, entonces la familia acudió a varios doctores para tratar de curar al muchacho pero lamentablemente todo el esfuerzo fue inútil.
Después de un tiempo otro de los integrantes de la familia resulto con la misma enfermedad y entonces decidieron dejar de lado a los médicos y acudir a un curandero. Cuando hicieron el rastreo (lectura de cartas) el “maestro” les dijo que la enfermedad era consecuencia de que habían visto el guandú que significa demonio y este sujeto los había chucado. Para darle fin a este mal tuvieron que hacer varias mesadas y limpias a los enfermos. Finalmente para terminar de curar el mal tuvieron que abandonar la casa porque en esa planta de tamarindo era seguro que salía el guandú y todo el que lo veía era contagiado con esta enfermedad.
La pasajera fantasma
Cuentan varios choferes que recorren diariamente la ruta Las Lomas-Chipillico, que en el trayecto del viaje del valle con dirección al pueblo a eso de las 4 de la madrugada, mas o menos a la altura del caserío las Peñitas ven salir a una señorita muy guapa y bien vestida con su cartera, vestidos y tacos de una casa y se para en el muro de la represa, y les hace señas para que se detengan, al observar esto los choferes amablemente detienen el vehiculo para que la mujer suba como que los acompaña en el viaje; entonces la mujer se sube y se pone cómoda , pero al llegar al pueblo cuando el sol empieza a asomarse la mujer mágicamente desaparece del carro.
Varios choferes que cuentan la misma experiencia han ido a preguntar a la familia que habita la casa de la cual sale la mujer a ver si vive ahí alguna mujer con esas características y que viaja a esas horas pero la respuesta siempre es negativa, nadie de esa casa viaja a esas horas y tampoco vive ninguna señorita, es por eso que los choferes que trabajan en esa ruta, y la ven parada en el muro ya no se detienen porque casi todos han sido sorprendidos de la pasajera fantasma.
Vivir para morir
Cuentan que un hombre que vivía en uno de los caseríos del distrito quedó viudo con dos niñas pequeñas, una de 3 y otra de 5 años, entonces este hombre para poder mantener a sus hijas tenía que trabajar en su chacra y para ello antes de ir a su jornada laboral de todos los días les dejaba sirviendo el desayuno a sus hijas y el almuerzo preparado en las ollas para que la mas grande de ellas sirva y se alimenten mientras él llegaba en la tarde de trabajar.
Sucedía que cuando este hombre llegaba todos los días encontraba a sus hijas bien aseadas (bañadas y peinadas) y hasta la casa la encontraba bien ordenada, y cuando les preguntaba que quién había venido a ayudarlas con el aseo ellas respondían siempre que había sido su mamá, un día el hombre no cocinó y cuando vino de su chacra encontró la comida preparada y las niñas volvieron a responder que había sido su mamá. Sorprendido por esta situación decidió acudir al sacerdote del pueblo y le contó lo que acontecía en su casa, entonces el sacerdote para darle consuelo a este hombre le dijo que posiblemente era algún familiar que llegaba a ayudarle con el cuidado de las niñas y él respondió que no eso era imposible que sus familiares vivían lejos del lugar y tampoco podía ser un vecino porque las casas del campo están alejadas unas de otras, después de una larga conversación el padre le dio un cordón bendito para que se lo de a la mayor de las niñas y cuando venga su mamá ella se lo coloque en la cintura.
El viudo algo más tranquilo con lo que el sacerdote le había dicho le dio el cordón a la niña y le dijo que cuando su mamá venga a visitarlas mientras la esté peinando le colocara el cinturón.
Al siguiente día el hombre salió de su casa a contarle al sacerdote que ya le había dado las instrucciones a la niña y los dos se pusieron a la expectativa de lo que iba a suceder, cuando para sorpresa de los dos vieron como la niña le coloco el cinturón bendito a la mujer y esta se quedo conversando con ellas. Entonces el sacerdote se acerco a la mujer y le preguntó que porqué hacía eso si ella ya no pertenecía a este mundo, y ella dijo que no se resignaba a morir y dejar a sus hijas pequeñas, entonces el sacerdote le pregunto si deseaba que le deje el cinturón para que se quede en este mundo cuidando a sus hijas y ella le respondió que vivir para morir era muy triste mejor morir para siempre, le recomendó mucho a sus hijas y la confesó y le quitó el cordón desapareciendo la mujer para siempre.